"¿Hoy se puede volar?" es la pregunta que más nos hacen. La respuesta corta: depende del viento y de la estabilidad del aire. Te explicamos, sin tecnicismos, qué hace bueno un día para volar en parapente.
El viento, ni mucho ni poco
El parapente necesita algo de viento para despegar e inflar bien la vela, pero no cualquier cantidad. Las condiciones ideales rondan los 10-25 km/h, de forma constante y sin rachas fuertes. Un viento muy flojo dificulta el despegue; uno muy fuerte o racheado hace el vuelo brusco e inseguro. El punto justo es lo que buscamos siempre.
Una atmósfera estable
Además del viento, importa cómo de "revuelto" está el aire. Un cielo con nubes de tormenta en el horizonte, o una atmósfera muy inestable, puede generar turbulencias fuertes. Buscamos días con cielos despejados o con nubes tranquilas, sin previsión de tormenta.
La dirección importa tanto como la fuerza
No basta con que el viento sea suave: tiene que venir de la dirección adecuada para la ladera que vamos a usar ese día. Por eso en zonas como Algodonales, con varias orientaciones de despegue, casi siempre encontramos una que funcione, aunque el viento cambie.
¿Cómo lo decidimos nosotros?
Miramos varias fuentes de previsión meteorológica los días previos a tu vuelo, y confirmamos la fecha y la zona definitivas 24-48 horas antes, cuando la previsión es más fiable. Si las condiciones no son las adecuadas, reprogramamos sin coste.
Dejamos el tiempo en nuestras manos
Nosotros vigilamos el parte; tú solo tienes que venir el día que te confirmemos.
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