Mucha gente no tiene claro qué es exactamente el paramotor ni en qué se diferencia del parapente. Se parecen mucho por fuera —comparten el mismo tipo de vela—, pero la forma de volar cambia bastante. Te lo explicamos.
Qué es el paramotor
El paramotor es, básicamente, un parapente al que se le añade un motor ligero con hélice, sujeto a un chasis en la espalda del piloto. Ese motor permite despegar a pie desde casi cualquier terreno llano y ganar altura sin depender de las térmicas ni del viento.
La diferencia clave: quién pone el "motor"
En parapente, el motor es el propio viento y el sol (que genera las térmicas). En paramotor, el motor es literalmente un motor. Por eso el paramotor no necesita viento para volar: puede despegar en calma total, ir a la altura y dirección que quiera el piloto, y volar casi cualquier día del año, incluso los que no serían aptos para parapente.
¿Cuál es mejor para mi primera vez?
Ambos se vuelan en biplaza, sin experiencia, con un piloto que se encarga de todo. La diferencia práctica para ti como pasajero es sutil: en parapente sueles despegar desde una ladera (más silencio, más planeo); en paramotor despegas de un llano y el vuelo es más flexible en cuanto a horarios, porque no depende tanto del viento.
Si tu prioridad es la disponibilidad (poder volar casi cualquier día que vengas), el paramotor tiene ventaja. Si buscas la sensación más pura de vuelo libre y silencio, el parapente es lo tuyo.
Prueba las dos y decide
Parapente y paramotor, ambos en biplaza y sin experiencia. Elige el tuyo.
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