Buena señal que busques esto: quiere decir que vas a volar (o casi). La respuesta corta es fácil: zapatillas deportivas cerradas y ropa cómoda según el tiempo. La larga, con los detalles por temporada, te la damos aquí.
El calzado es lo más importante
Lo único realmente imprescindible: zapatillas deportivas cerradas, con buena sujeción y suela firme. Sirven unas zapatillas normales de deporte o unas botas de montaña. Lo que no valen son chanclas, sandalias ni tacones: en el despegue y el aterrizaje das unos pasos y necesitas el pie bien sujeto.
La ropa, según la época
- Primavera y otoño: ropa cómoda, pantalón largo y una chaqueta ligera o cortavientos. Arriba refresca un poco aunque abajo haga bueno.
- Verano: ropa fresca pero mejor pantalón largo, y una gorra y crema solar para la espera en tierra. Volamos a primera o última hora, cuando no aprieta el calor.
- Invierno: abrígate bien —forro o plumas, y guantes—. En el aire hace más fresco que en el suelo, y con las manos calentitas se disfruta mucho más.
Qué NO necesitas traer
El casco, el arnés, la vela y todo el equipo de vuelo lo ponemos nosotros. Tú no tienes que comprar ni traer nada especial. Si acaso, unas gafas de sol y, si quieres, tu móvil bien sujeto para alguna foto (aunque el mejor recuerdo es el servicio de fotos y vídeo, que se encarga el piloto).
Ya sabes qué ponerte. Ahora, a volar
Zapatillas cerradas, ropa cómoda y ganas. Del resto nos encargamos nosotros.
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