Algodonales es famoso por el parapente, pero el pueblo y sus alrededores dan para una escapada redonda. Si vienes a volar (o acompañas a quien vuela), aquí tienes qué ver en Algodonales y en los pueblos blancos de la Sierra de Cádiz.
El pueblo de Algodonales
Un típico pueblo blanco andaluz, tranquilo y con encanto, a los pies de la Sierra de Líjar. Merece la pena pasear por sus calles, ver la iglesia de Santa Ana y tomar algo en la plaza. Es la base perfecta para el resto de la zona.
La Sierra de Líjar y el vuelo libre
Aunque no vueles, subir a la zona de despegue de la Sierra de Líjar merece la pena solo por las vistas: se ve el embalse, el valle y, en días claros, media Sierra de Cádiz. Y ver despegar los parapentes engancha (puede que acabes reservando tú también). Te contamos cómo es volar aquí en nuestra guía de parapente en Algodonales.
El embalse de Zahara-El Gastor
Ese lago turquesa que se ve desde el aire está ahí mismo. En sus orillas hay zonas de baño y de descanso, y las vistas de Zahara de la Sierra —encaramada a su peña con el castillo arriba— reflejada en el agua son de postal.
Los pueblos blancos de alrededor
- Zahara de la Sierra: uno de los pueblos blancos más espectaculares, con su castillo y sus vistas.
- Grazalema: puerta del parque natural, senderos y uno de los sitios más verdes de Andalucía.
- Olvera y Setenil de las Bodegas: a un paso, con las famosas casas bajo la roca de Setenil.
Ponle vuelo a tu escapada
Un vuelo en parapente sobre la Sierra de Líjar es el mejor recuerdo de tu viaje a la Sierra de Cádiz.
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